Fin del último boom inmobiliario en España
El Instituto Nacional de Estadística ha publicado que las compraventas de vivienda cayeron un 2,6 % en el primer trimestre respecto al año anterior. La variación indica que el fuerte repunte que vivió el sector durante los últimos cinco años está perdiendo impulso. No se prevé una caída generalizada de precios, pero el ritmo de venta se ha ralentizado notablemente.
Los analistas advierten que el mercado ya no registra la velocidad de los años anteriores. Los inmuebles tardan más en cerrar operaciones y los vendedores reciben cada vez más alertas de precios a la baja. La situación no se parece a la crisis de 2008, pero sí marca el cierre de la fase de expansión desmesurada.
Indicadores que confirman la moderación del sector
Datos de Asprima revelan una disminución de los certificados de fin de obra en la Comunidad de Madrid, señal de que la oferta se está enfriando. En paralelo, el portal Fotocasa indica que las rentas de alquiler retrocedieron un 1,2 % en abril respecto al mes anterior y que el aumento interanual del 5,2 % es el más bajo de los últimos doce meses.
Estos indicadores se complementan con la caída del 2,6 % en compraventas ya citada. La combinación de menos obras terminadas, menos transacciones y una menor presión alcista en los alquileres confirma que el sector está entrando en una fase de moderación. No se trata de un colapso, sino de una corrección natural tras años de crecimiento sostenido.





