Brexit vuelve al centro del debate interno del Partido Laborista

Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido, declaró este lunes que su gobierno colocará al país "en el corazón de Europa". La afirmación llega tras la derrota electoral de mayo y mientras el Partido Laborista atraviesa una crisis interna que ha reactivado el debate sobre el Brexit a diez años del referéndum.

El anuncio se produce en medio de crecientes presiones dentro del Labour, donde facciones pro‑UE y euroescépticas se disputan la línea a seguir. La polémica interna obliga a Starmer a equilibrar la demanda de un acercamiento a Bruselas con la resistencia a reincorporarse al mercado único o a la unión aduanera.

Detalles de la postura de Starmer y la presión de Nigel Farage

Starmer ha dejado claro que su gobierno buscará una relación más estrecha con la UE, pero sin cruzar las "líneas rojas" del mercado único ni de la unión aduanera. "Queremos cooperación, no una vuelta atrás que comprometa nuestra soberanía", afirmó en la cumbre del gabinete.

Nigel Farage, líder de Reform UK, atacó la posición de Starmer, asegurando que el Brexit "nos hará más ricos y seguros". El propio primer ministro refutó la argumentación, recordando que el Brexit había "empobrecido" al país y aumentado la inmigración. En su discurso, Starmer citó los resultados de la encuesta de , que muestra un de apoyo al regreso a la UE, y entre votantes progresistas.