En la última semana, colonos israelíes en Cisjordania han provocado al menos cuatro palestinos al día heridos, cifra que se suma a los 170 palestinos registrados en marzo, el nivel más alto en veinte años.

Los ataques incluyen incendios deliberados, asaltos a personas y destrucción de bienes, y se producen bajo la protección del ejército israelí, que a menudo impide a los residentes intervenir.

Violencia de colonos en Cisjordania: cifras y hechos recientes

Durante los últimos siete días se contabilizaron cuatro palestinos al día heridos, entre los que destacan un joven golpeado en Atara y una familia que perdió cosechas en al‑Mughayyir.

El incendio de la mezquita de Jibiya y la quema de campos agrícolas en al‑Mughayyir son ejemplos de la violencia dirigida a infraestructuras civiles; en ambos casos las tropas israelíes dispararon contra los palestinos que intentaban apagar los fuegos.

Otro caso relevante es el asalto a un perro guardián en Atara, donde un colono enmascarado lo golpeó repetidamente, y la detención humillante de un palestino en Bayt Iska bajo custodia militar.

Cómo y por qué se intensifica la agresión

Los colonos emplean tácticas de intimidación que van desde cócteles molotov hasta patrullas armadas; la ausencia de sanciones fomenta la impunidad y permite que los ataques se repitan con mayor frecuencia. "Todo es terrible", lamenta Max Rodenbeck, director del International Crisis Group.