Giro de Italia etapa 17: Cassano d'Adda‑Andalo, 202 km

Este domingo arranca la decimoséptima jornada del Giro, con salida en Cassano d'Adda y llegada en Andalo. Son 202 km de carretera que combinan llanuras, breves ascensos y una larga zona de media montaña. El pelotón parte con la intención de controlar la carrera y evitar que una fuga temprana se convierta en amenaza.

Los primeros 120 km transcurren entre pequeñas colinas que favorecen a los equipos que buscan mantener el ritmo. En la zona intermedia, los sprinters intentan sobrevivir al terreno ondulado, mientras que los climbers comienzan a observar el perfil para planear su ataque. La jornada se vuelve crítica a partir del kilómetro 191, cuando el recorrido se eleva hacia la Andalo Lever.

A 11 km de la meta, los corredores afrontan la subida de tercera categoría de 8 km con un promedio del 3,6 %. No es una escalada brutal, pero su longitud obliga a los líderes a gestionar la energía. La ruta se vuelve más exigente en los últimos 2,3 km, que suben al 6,8 % y pueden romper la resistencia de cualquier escapista que llegue sin reservas.

En la etapa anterior, Fredrik Lavik Dversnes rompe el sprint y se lleva la etapa 15 en Milán y demostró que el Giro sigue abierto a sorpresas. Esa victoria pone presión sobre los equipos que buscan consolidar su posición antes de la montaña decisiva.