Cultivo de aguacate en Cantabria: una nueva apuesta agrícola

En 2024 se registró la primera cosecha significativa de aguacate en la zona costera cantábrica, impulsada por expertos en cultivos tropicales. La iniciativa se concentra en 20 hectáreas gestionadas por 13 productores locales, que han apostado por un árbol tradicionalmente asociado a climas mediterráneos.

Juan de Dios García, cultivador de aguacate, mango y chirimoya en Málaga, declaró en la primera jornada técnica: "Si yo pudiera, a los clientes que tengo, llevarles aguacate de calidad como el que se puede producir aquí… me lo quitan de las manos". Su comentario refleja la confianza de los agricultores en la viabilidad del proyecto y el atractivo comercial del fruto.

El CIFA, centro de investigación agraria del Gobierno de Cantabria, ha organizado varias jornadas técnicas para difundir buenas prácticas y garantizar la adaptación del árbol al suelo cántabro. Los asistentes coinciden en que la producción avanza lentamente, pero que el alto valor añadido del aguacate permite precios superiores a los cultivos tradicionales, generando interés en cadenas de distribución locales.

Factores que impulsan el cambio de uso del suelo

El aumento de temperaturas medias y la reducción de heladas en la costa cantábrica crean condiciones climáticas más parecidas a las de zonas mediterráneas. Este fenómeno permite que especies como el aguacate, el kiwi o el mango superen la barrera térmica que antes los limitaba.