Alquiler vacacional en la Costa Brava: precios al alza este verano
El informe anual de la consultora Tecnitasa revela que el coste medio de una semana en un apartamento de primera línea de playa en la Costa Brava ha vuelto a subir para la temporada 2025. En Cadaqués, el precio más alto de la muestra alcanza 1.850 €, 100 € más que el año pasado. En la provincia de Girona, los alquileres crecen entre 5 % y 8 % respecto a 2023, situándose por encima de la media española.
Esta tendencia se traduce en un encarecimiento generalizado: la media de los quince municipios analizados pasa de 1.095 € en 2024 a 1.170 € en 2025 y a 1.249 € este verano, lo que supone un incremento del 6,7 % en el último año y del 14 % en dos ejercicios.
Desglose de precios por municipio y evolución 2023‑2025
Cadaqués: primera línea de playa, 1.850 € por semana; centro del municipio, 1.600 €. Ambos precios superan en 100 € a los de 2024.
Blanes: primera línea, 1.400 €; incremento acumulado de en dos años (de en 2024 a en 2025).
Palamós: primera línea, 1.400 €; aumento de 200 € respecto a 2024.
Begur, Calella de Palafrugell, Platja d'Aro y Lloret de Mar: primera línea, 1.300 €. Begur se mantiene estable, Calella repite el precio de 2025 después de subir en 2024, mientras que Platja d'Aro y Lloret de Mar añaden 100 €.
L'Escala y Llançà: 1.200 € por semana, 100 € más que en 2024.
Pals y Port de la Selva: 1.100 €; también con 100 € de subida.
Lloret de Mar (centro): el alquiler más barato de la muestra, 830 € por una semana en un apartamento de 70 m², sin incrementos significativos.
En conjunto, la mayoría de los destinos superan la barrera de los 1.000 € semanales, lo que sitúa a la Costa Brava entre las zonas más caras de la costa catalana.
Factores que impulsan el aumento de los alquileres en la Costa Brava
La demanda turística se mantiene alta tras la recuperación post‑pandemia, con un flujo creciente de visitantes nacionales y extranjeros que buscan destinos de sol y mar. La oferta de apartamentos en primera línea es limitada; muchos propietarios han optado por mantener sus inmuebles desocupados o alquilarlos a precios premium, reduciendo la disponibilidad.
Además, la inflación general ha encarecido los costes de mantenimiento, suministros y servicios asociados al alquiler vacacional. Los propietarios trasladan estos gastos a los inquilinos, lo que se refleja en el aumento de 5 % a 8 % de los precios en Girona. La combinación de mayor demanda, escasez de oferta y presión inflacionaria crea un entorno propicio para la subida sostenida de los precios.
Qué puede significar para los viajeros
Los turistas que planifiquen su estancia en la Costa Brava deberán ajustar sus presupuestos, considerando alternativas más alejadas de la primera línea o destinos con precios más bajos, como Lloret de Mar. La tendencia al alza sugiere que los costes seguirán incrementándose en los próximos veranos, lo que podría impulsar la búsqueda de alojamientos en áreas menos saturadas o la adopción de modalidades como el intercambio de casas.
En definitiva, el mercado de alquiler vacacional en la Costa Brava muestra una clara señal de precios en alza, impulsada por la fuerte demanda y la limitada oferta, factores que probablemente mantendrán la presión sobre los viajeros durante la temporada 2025.