Fideicomiso: la herramienta legal para controlar la herencia
Pilar Berral, notaria especializada, ha señalado que el fideicomiso se presenta como la solución para quien quiere decidir quién recibe primero sus bienes y quién los heredará después. La figura legal permite al testador establecer una cadena de sucesión, designando un fiduciario que administre los activos y, al cumplirse una condición, los transfiera al fideicomisario.
Este mecanismo cobra especial relevancia en un contexto donde muchos temen que sus herederos no gestionen adecuadamente la vivienda o el patrimonio acumulado. Con el fideicomiso, el testador impone límites y condiciones que garantizan la conservación del patrimonio familiar.
Cómo funciona el fideicomiso y sus modalidades principales
El fiduciario es la primera persona a quien se entregan los bienes; su función es administrarlos sin disponer de su venta o hipoteca, salvo que el tipo de fideicomiso lo permita. El fideicomisario es quien recibe los bienes una vez se cumple la condición pactada, que puede ser el fallecimiento del fiduciario o la realización de un evento específico.
Fideicomiso puro
En el fideicomiso puro, el fiduciario puede usar la vivienda, percibir alquileres o vivir en ella, pero no puede venderla ni hipotecarla. Esta restricción protege el bien para el heredero final, habitualmente los hijos o nietos. La prohibición de enajenar el inmueble evita que una venta precipitada reduzca el patrimonio destinado a la siguiente generación.





