El martes 1 de junio, aviones rusos bombardearon la ciudad de Járkov y la localidad de Chuhuiv, en el este de Ucrania, provocando la muerte de cuatro civiles y dejando al menos quince heridos.

Ataque ruso en la región de Járkov: cifras y víctimas

Los ataques se concentraron en zonas residenciales. En Chuhuiv, tres mujeres de 22, 56 y 70 años y un hombre de 56 años perdieron la vida, según informó el gobernador militar Oleg Siniegubov. En Járkov, los bombardeos dejaron quince lesionados, entre ellos niños y ancianos.

Este tipo de ofensivas se ha vuelto cotidiano en la frontera del este ucraniano. Cada día, la población civil se ve obligada a buscar refugio, mientras los servicios de emergencia luchan por atender a los heridos en medio de la destrucción.

Advertencia de la ONU y evolución del conflicto

La subsecretaria de la ONU para Asuntos Políticos, Rosemary DiCarlo, declaró en el Consejo de Seguridad que "la guerra en Ucrania es hoy más mortífera que en cualquier otro momento desde el inicio de la invasión a gran escala de Rusia en 2022". Advirtió de una posible escalada regional si la violencia no disminuye.

Los datos de la ONU, actualizados en abril, indican que más de 15 850 civiles han muerto y 44 800 han resultado heridos desde el comienzo del conflicto. Paralelamente, Ucrania informó haber recuperado cerca de el mes pasado y, según el alto mando, unos desde principios de 2026.