Resumen de los hechos

Cientos de manifestantes bloquearon varias arterias de Belfast el martes, prendiendo fuego a al menos tres vehículos, entre ellos un autobús de línea urbana. Los disturbios se extendieron a zonas residenciales, donde se vieron columnas de humo y restos de petardos improvisados.

Las protestas surgieron un día después del ataque con cuchillo que conmocionó al país, un hecho captado en vídeo y difundido ampliamente en redes. La indignación popular se tradujo en una movilización masiva que obligó a la policía a cerrar el centro de la ciudad.

Detalles del ataque y reacciones de autoridades

El lunes, en la zona comercial de Donegall Street, un hombre de nacionalidad sudanesa, llegado a Reino Unido como refugiado en 2022, apuñaló a dos transeúntes, hiriendo gravemente a uno de ellos. La víctima fue trasladada de urgencia al hospital Royal Victoria, donde se confirmó su estabilización.

La Policía de Irlanda del Norte (PSNI) activó sus unidades antiterrorismo y acordonó la zona, mientras helicópteros policiales sobrevolaban la ciudad. "Instamos a la ciudadanía a evitar las áreas afectadas y a mantener la calma", declaró el jefe de la PSNI en un comunicado.

El gobierno británico emitió una declaración conjunta con el Primer Ministro, condenando el acto y subrayando la necesidad de reforzar la seguridad en Belfast. Asimismo, recordó que la política de asilo sigue siendo un pilar de los valores democráticos del Reino Unido.