El Papa León XIV celebró una audiencia pública el martes 9 de junio en el Estadi Olímpic de Montjuïc, Barcelona. La ceremonia, parte de su gira europea, congregó a más de 40 000 fieles bajo la tibia lluvia de la tarde catalana.
Papa Barcelona

La atmósfera era de fiesta: cientos de banderines ondeaban sobre la grada, representando a países de Latinoamérica, España y, por supuesto, al Vaticano. Muchos asistentes compraron sus símbolos patrióticos en puestos oficiales situados cerca de la entrada principal. La venta de banderas del Papa alcanzó precios de 10 € para la versión grande y 3 € para el banderín pequeño, generando una verdadera fiebre de recuerdos religiosos.
La organización de la jornada se basó en una distribución de entradas por diócesis, un sistema que dejó fuera a numerosos creyentes que, pese a su entusiasmo, no lograron asegurar un pase. Los fieles sin credencial se vieron obligados a congregarse en la calle, escuchando la música y los himnos desde fuera del recinto.





