Resumen de lo ocurrido

En la última visita pastoral a España, Papa Francisco recibió dos intervenciones fuera de lo previsto. En una parada en Barcelona, una mujer catalana le tomó la mano y le lanzó una referencia a Gaudí, declarando que era "catalana como Gaudí". Más tarde, durante el vuelo de regreso a Roma, un pasajero se acercó al pontífice para hablarle de los *castellers, la tradición catalana de torres humanas.

Ambas situaciones fueron capturadas por la prensa local y generaron una ola de reacciones en redes sociales, donde algunos criticaron la falta de protocolo y otros defendieron la espontaneidad del encuentro.

Detalles de los incidentes y la reacción del pontífice

El primer episodio tuvo lugar en la Plaza de Cataluña, cuando el Papa, rodeado de su comitiva, saludaba a los asistentes. Una mujer de unos 45 años, vestida con una camiseta con la silueta de la Sagrada Familia, se acercó, le tomó la mano y, sin soltarla, exclamó: "¡Soy catalana como Gaudí!". Testigos relataron que el pontífice mantuvo la calma, sonrió y respondió con una breve bendición antes de que los guardias suizos intervinieran.

En el segundo caso, el avión que transportaba al Papa desde Madrid a Roma hizo una breve escala en Palma. Un pasajero que llevaba una camiseta con la imagen de una torre de castells se levantó y, aprovechando la cercanía, le preguntó al Santo Padre si conocía la tradición. respondió con una sonrisa: "He visto torres humanas, pero nunca he subido a una", y añadió que la cultura catalana era "rica y digna de admiración".