Illa asegura inicio de curso escolar pese a nueva huelga de profesores
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha reiterado que el curso escolar arrancará con normalidad en septiembre, pese a la convocatoria de una nueva jornada de huelga por parte de los docentes. La declaración se produjo durante una reunión del Consell Executiu en la que Illa subrayó la necesidad de garantizar la continuidad educativa.
Illa ha asegurado que el Gobierno está preparado para iniciar el curso aunque los profesores mantengan su protesta, y ha pedido que la visita del pontífice Papa León XIV se desarrolle sin incidentes. Según el mandatario, la educación no puede paralizarse por disputas salariales y de recursos.
El presidente también recordó que el Govern ya ha destinado los recursos acordados en los preacuerdos firmados con CCOO y UGT, aunque los sindicatos mayoritarios hayan rechazado el último pacto. Estos fondos incluyen aumentos salariales y mejoras en infraestructuras escolares.
En declaraciones a TV3, Illa afirmó: «Por supuesto que tendremos inicio de curso, y esperamos que las cosas puedan encarrilarse en la mejor de las direcciones». El mensaje buscó tranquilizar a padres y alumnos que temen interrupciones en el calendario lectivo.
Detalles de la movilización y la negociación con los sindicatos
Los docentes han votado en contra del acuerdo entre el Govern y la USTEC que ampliaba los recursos previamente pactados, lo que ha motivado la convocatoria de la huelga de hoy. La medida se produce tras meses de movilizaciones que paralizaron varias provincias.
El rechazo se dio en una asamblea de profesores en la que la mayoría manifestó que los recursos ofrecidos resultan insuficientes para cubrir la escasez de personal y la falta de material didáctico. Los sindicatos CCOO y UGT, que apoyaron el acuerdo, quedaron al margen de la decisión.
Illa ha declarado que respeta el derecho a huelga, pero insiste en que los recursos ya aprobados deben ponerse en marcha de forma inmediata. El presidente señaló que el Govern seguirá con la mano tendida para alcanzar un acuerdo histórico que mejore la educación.
El Govern ha puesto en marcha un plan de inversión de 300 millones de euros destinado a la contratación de nuevos docentes y a la renovación de equipamiento tecnológico. El plan se financiará con fondos autonómicos y europeos, según explicó la Consejera de Educación.
A pesar de la oferta, los representantes de la USTEC exigen una revisión de los criterios de distribución y la garantía de salarios dignos para los profesores interinos. La negociación se mantiene abierta y se espera una reunión de alto nivel la próxima semana.
Escenarios posibles antes del inicio del curso
Illa mantiene la mano tendida a los sindicatos y ha propuesto una mesa de diálogo que incluya a todas las organizaciones docentes. Si se logra un convenio antes de septiembre, el inicio de curso será sin interrupciones.
En caso de que no se alcance un acuerdo, Illa advierte que las protestas podrían prolongarse hasta el comienzo del curso, lo que obligaría al Govern a activar planes de contingencia en las aulas. Estas medidas incluyen la asignación de personal temporal y la reorganización de horarios.
La visita del Papa León XIV a Cataluña, programada del 20 al 22 de julio, coincide con el periodo de huelga y ha generado preocupación por posibles alteraciones en la agenda oficial. El mandatario ha pedido que la visita transcurra con la mayor normalidad, y ha coordinado con la arquidiócesis para reforzar la seguridad.
Según el protocolo de seguridad, los actos públicos del pontífice se desarrollarán en espacios donde no haya riesgo de interrupciones por manifestaciones, y se ha previsto la presencia de fuerzas de orden para garantizar el orden. Esta planificación busca evitar que la tensión educativa se traslade a la agenda religiosa.
En los próximos días, la Generalitat evaluará la evolución de la huelga y la respuesta de los sindicatos; la decisión final sobre el calendario escolar dependerá de la capacidad de las partes para cerrar un acuerdo antes del 1 de septiembre. Los padres y alumnos esperan una solución que evite sobresaltos en el inicio del curso.