La Policía Nacional ha puesto en marcha el mayor dispositivo de seguridad en Barcelona para la visita papal del martes. Más de 600 agentes están concentrados en el Estadi Olímpic de Montjuïc, donde el pontífice celebrará una ceremonia al atardecer. La operación, iniciada en la madrugada, incluye inspecciones exhaustivas y control de accesos para evitar incidentes.

Policía Nacional asegura el Estadi Olímpic para la visita del Papa

Los efectivos de la Policía Nacional revisaron cada rincón del estadio antes de que comenzaran los ensayos. Unidades caninas recorrieron las instalaciones en busca de objetos sospechosos, mientras drones sobrevolaron el perímetro para detectar amenazas aéreas. Los accesos al recinto fueron cerrados desde primera hora y solo se permitió el paso a residentes de los alrededores.

Detalles del dispositivo de seguridad y coordinación policial

La Guardia Urbana de Barcelona reguló el tráfico en las vías que conducen al estadio, garantizando la fluidez y evitando atascos. Los Mossos d'Esquadra patrullaron el perímetro exterior, listos para intervenir ante cualquier intento de intrusión. Por su parte, la Guardia Civil tomó el control del aeropuerto de Barcelona, supervisando la llegada y salida de la comitiva papal.

Además, la Policía Nacional instaló controles perimetrales con drones equipados con cámaras térmicas y sensores de movimiento. Las unidades caninas, entrenadas para detectar explosivos, realizaron recorridos continuos durante todo el día. La coordinación entre los diferentes cuerpos se gestionó desde un centro de mando centralizado, lo que permitió una respuesta rápida ante cualquier eventualidad.