La autopista AP-7 ha vuelto a convertirse en una pesadilla para los conductores. Un accidente de un camión cisterna que se incendió ha obligado a cerrar la vía desde las 7:00 horas en la altura de Barberà del Vallès. Las colas han alcanzado los 20 kilómetros en dirección a Tarragona al mediodía, aunque hacia las 10:00 horas se han reabierto dos carriles de circulación mientras los bomberos intentaban limpiar la zona del accidente. Las retenciones se han prolongado durante cerca de 10 horas.
Retenciones en ambos sentidos
En sentido norte, las retenciones han alcanzado los 17 kilómetros de forma intermitente. Las afectaciones también se han trasladado a otras vías como la B-23, C-58, y B-30 y a la C-59 en Palau-solità y Plegamans (Barcelona) y a la C-17 en Parets del Vallès (Barcelona) en los enlaces a la AP-7.
El conductor ileso y la intervención de los bomberos
El conductor del camión ha resultado ileso después de que su vehículo se incendiara, y hasta el lugar se han desplazado seis dotaciones de Bomberos de la Generalitat, que han conseguido limpiar la mancha de aceite provocada por el accidente hacia las 11:00 horas y al mediodía han logrado retirar el vehículo de la vía.
Un problema recurrente
La misma AP-7 ya registró retenciones de hasta 20 kilómetros durante la operación de regreso del puente de la segunda Pascua. También durante la operación de salida de viernes y sábado se produjeron importantes retenciones que se repitieron el martes por varios accidentes en Vilafranca y la Gornal. De media, esta vía tiene 126 kilómetros de retenciones cada semana.
Medidas para minimizar la situación
Unas colas que no se veían desde antes de la pandemia y que ahora, con la vuelta a la actividad y especialmente, la eliminación de los peajes, parece que se han agravado. Ante esta situación de colapso de la vía, la Generalitat ha anunciado que está estudiando medidas para intentar minimizar la situación.
Propuestas para reducir la congestión
La portavoz del ejecutivo catalán, Patrícia Plaja, avanzó la posibilidad de prohibir la circulación de los camiones durante el fin de semana a partir del próximo puente de San Juan. Una medida que no es nueva, dado que ya se utilizó los domingos de septiembre ante la congestión registrada. El mismo presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha añadido la necesidad de desviar una parte considerable de las mercancías que se transportan a través de las carreteras hacia alternativas como la red ferroviaria.
Críticas a las propuestas
Por otro lado, el Racc ha planteado la necesidad de prohibir los adelantamientos de los vehículos pesados durante las franjas horarias de más tráfico y en los tramos más sensibles ante el incremento de la movilidad tras el levantamiento de los peajes en las principales autopistas como la AP-7. Recuerdan que "el uso excesivo" del carril de la izquierda no permite ganar tiempo en los adelantamientos a los camiones, ni representa un incremento de la seguridad, sino que incrementa la congestión.
La respuesta de los transportistas
Unas propuestas que no han gustado nada a los transportistas, que creen que se les señala injustamente. Explican que desde hace 4 años, ellos están obligados a circular por la AP-7, y que, por tanto, no son los culpables de las congestiones que se viven en la autopista.