En el corazón del barrio de Lavapiés, la sala Mirador acoge una vez más a la obra teatral más longeva de la cartelera madrileña, La katarsis del tomatazo, que celebra 32 años desde su estreno. La actriz y directora artística de la obra, María Botto, y la prestigiosa directora de escena Helena Pimenta, presidenta de la Asociación de Directoras y Directores de Escena de España (ADE), comparten los secretos detrás del éxito de esta producción que ha cautivado al público madrileño durante más de tres décadas.

La obra teatral, que comenzó su andadura en los años 90, ha logrado mantenerse en cartel gracias a su capacidad para evolucionar con la sociedad y, sobre todo, por la interacción única que establece con el público. "La capital es una aspiradora de talentos y propuestas", afirma Pimenta, "y Madrid tiene un público muy diverso y exigente, pero siempre dispuesto a descubrir nuevas creaciones".

Botto y Pimenta coinciden en la importancia de la comunicación humana en el teatro y destacan que la obra ha logrado conectar con el público a través de su formato innovador, que permite a los espectadores expresar su opinión de manera activa. "El secreto de La katarsis del tomatazo es que el público puede expresar su criterio de manera directa", explica Botto. "Hace 30 años, era muy novedoso que el espectador lanzara tomates si un número no le gustaba, y eso ha sido clave para mantener la obra en cartel".

La obra, que forma parte de la cartelera del Teatro de la Comedia, ha logrado atraer a un público diverso y ha recibido el apoyo de espectadores de todas partes de España. "Es muy bonito cuando te dicen que vienen desde Badajoz o de cualquier otra ciudad", comenta Botto. "La obra ha evolucionado con la sociedad y siempre es muy divertida, porque los actores son jóvenes y traen temas que les interesan".