La ciudad en peligro de desnaturalizarse
La crisis de la vivienda en Barcelona va más allá de un problema económico; también conlleva un proceso de colonización que está transformando la esencia de la ciudad. La llegada de personas de todo el mundo, aunque enriquecedora, está poniendo en peligro la identidad de los barceloneses.
Un cambio en la esencia de la ciudad

La ciudad que una vez fue un crisol de culturas y tradiciones, ahora se enfrenta al riesgo de perder su carácter distintivo. La posibilidad de que los residentes sean desplazados a las afueras o más allá debido a la presión económica es un panorama desolador. "No querría volver a emigrar porque los fondos buitres, algunos hombres muy ricos que compran el Ensanche por manzanas enteras, grandes multinacionales o propietarios avariciosos decidan elevar cada vez más el precio que hay que pagar para seguir siendo barcelonesa".






