La seguridad en las carreteras catalanas se ha convertido en una prioridad para las autoridades. El año pasado se registraron 4.000 delitos en estas vías, la mayoría de ellos robos. La AP7, una de las autopistas más transitadas de la región, ha visto un aumento del 50% en el tráfico de vehículos pesados desde la eliminación de los peajes en septiembre de 2021. Esto ha llevado a los Mossos d'Esquadra a intensificar sus esfuerzos para combatir la delincuencia en esta zona.

Los delitos que se cometen en las carreteras catalanas son muy variados, pero la mayoría son robos altamente especializados. Algunos ladrones actúan con gran sigilo, distrayendo a sus víctimas para llevarse objetos de valor. Otros, conocidos como 'teloneros', se centran en robar la carga de camiones. Los Mossos han identificado a 40 hurtadores que actúan en el arcén o en áreas de servicio y gasolineras, y a 35 'teloneros'. En total, se han registrado 75 delincuentes con un historial de multirreincidencia.

Estos delincuentes tienen un alto riesgo de persistencia, ya que acumulan numerosos antecedentes en poco tiempo, principalmente por robos o hurtos. Los agentes están investigando para atribuirles otras conductas criminales, como formar parte de una banda organizada para delinquir o conducción temeraria si escapan de la policía a toda velocidad.