El mundo del golf se encontraba expectante ante el regreso de Tiger Woods a la competición después de más de 600 días sin jugar. Sin embargo, un nuevo incidente ha vuelto a poner en entredicho su futuro en el deporte. El pasado viernes, Woods se vio involucrado en un accidente de coche en el que su vehículo volcó cerca de su casa en Júpiter, Florida. Afortunadamente, salió ileso, pero el incidente ha generado un nuevo escándalo que podría afectar sus planes para el futuro.
El accidente ocurrió apenas unos días después de que Woods hiciera sus primeros swings públicos en la liga TGL indoor con simuladores de golf. El evento, que se llevó a cabo en un entorno artificial e iluminado, fue visto por un millón de espectadores en televisión en Estados Unidos y generó expectación por la presencia del golfista californiano. Sin embargo, el accidente ha desviado la atención hacia un tema muy diferente.
Este no es el primer incidente en el que Woods se ve envuelto. En 2009, rompió una boca de riego mientras huía de su ex esposa, Elin Nordegren. En 2017, fue arrestado en Palm Beach Gardens después de que se difundieran imágenes de él semiconsciente. En 2021, sufrió un grave accidente de coche por exceso de velocidad que le destrozó la pierna. Desde entonces, Woods ha estado luchando por volver a ser golfista, disputando 11 torneos en seis años con resultados discretos.
Woods cumple 50 años el 30 de diciembre y muchos esperaban su retorno al golf, aunque fuera en el Championship Tour, circuito reservado para veteranos. Sin embargo, el accidente y sus consecuencias han generado dudas sobre su participación en el Masters de Augusta, que se celebra el 9 de abril. Los organizadores del torneo prefieren evitar cualquier foco sensacionalista y es posible que Woods no sea bienvenido.





