El escenario de conflicto en el Golfo Pérsico
La tensión en el Golfo Pérsico se está recrudeciendo debido a la posibilidad de que Irán controle dos de los estrechos más estratégicos del mundo: el de Ormuz y el de Bab el Mandeb. El primero, ubicado en la costa de Irán, es crucial para la exportación de 20% del petróleo y gas mundiales, así como para el 30% de los fertilizantes que se consumen globalmente. El segundo, situado en la costa de Yemen, es por donde pasa 10% del petróleo mundial.
Análisis de expertos
El ex asesor de cinco administraciones estadounidenses, Dennis Ross, miembro de The Washington Institute for Near East Policy, sostiene que el control del estrecho de Ormuz por parte de Irán es el tema clave para determinar el curso de los acontecimientos. "Trump probablemente ya habría declarado la victoria y puesto fin a la guerra de no ser porque Irán controla el tránsito por el estrecho de Ormuz, lo cual tiene el potencial de causar un daño considerable a la economía global". Mientras tanto, el vicealmirante Kevin Donegan, ex comandante de la Quinta Flota de la Marina norteamericana, opina que restablecer los flujos de petróleo a niveles normales sería un proceso complicado que requeriría incentivos y presión por parte de todos.
Posibles soluciones
El experto considera que la mediación, posiblemente facilitada por el presidente ruso , es la vía más rápida para poner fin a la guerra si EEUU no logra recuperar el control del estrecho. Sin embargo, "no existen las condiciones para iniciar esa mediación en este momento". La situación en el Golfo Pérsico sigue siendo un tema de preocupación global debido a su impacto en la economía y la seguridad internacionales.





