La Brigada de la Policía Judicial de Madrid cuenta con un grupo especializado en investigar a bandas que se dedican a robar en viviendas. Estos delincuentes no son ocasionales, sino que forman parte de estructuras organizadas que se sustentan económicamente a través de este tipo de delitos. Su modus operandi es complejo y variado, lo que hace que sea difícil detectarlos.

El Grupo 11 de la Brigada de la Policía Judicial se encarga de seguir la pista de estas bandas, que en muchos casos son itinerantes y no tienen vínculos con España. Estos grupos suelen actuar durante períodos cortos de tiempo, pero de manera intensa, y luego desaparecen. La Policía destaca que su movilidad es un factor clave en la dificultad para investigarlos.

Entre los perfiles de delincuentes que más actividad generan se encuentran grupos procedentes de países del Este, que suelen actuar en períodos cortos pero con una gran intensidad. Por ejemplo, en el verano pasado, dos detenidos fueron vinculados a 30 robos cometidos en apenas 15 días. La Policía subraya que la principal dificultad para investigarlos es que llegan sin historial delictivo en España y que la normativa de su país de origen permite cambios legales de identidad que complican el rastreo de antecedentes.

Estos grupos suelen utilizar transporte público o coches de alquiler y se alojan en pisos turísticos, hostales o viviendas alquiladas por pocos días. Su objetivo son edificios que consideran vulnerables, como aquellos que no tienen portero o que cuentan con pocas cámaras de seguridad. Una vez dentro, seleccionan la vivienda observando la cerradura y utilizan técnicas sofisticadas para entrar sin dejar marcas visibles.