La actriz Carmen Ruiz, conocida por su versatilidad en el mundo del teatro, la televisión y el cine, se sienta con nosotros en un piano bar de un hotel en el corazón de la ciudad. A sus 51 años, Ruiz exuda una confianza y una seguridad que solo pueden venir de alguien que ha pasado más de 25 años en el ojo del huracán del espectáculo. Su última obra, 'La vida extraordinaria', escrita por Mariano Tenconi y coprotagonizada junto a Malena Alterio, es un tributo a la amistad, el amor, la literatura y la pérdida.

Con una sonrisa tímida y una elegancia innata, Ruiz se presenta ante la cámara con una naturalidad que pocos poseen. Su rostro, iluminado por una luz interna, parece radiar una calidez y una simpatía que la hacen irresistible. Detrás de su aplomo hay una dedicación y un estudio constante de su cuerpo y su movimiento. La esgrima, las artes marciales y el baile son algunas de las disciplinas que la mantienen en forma y preparada para cualquier reto en el escenario.

'La vida extraordinaria' es más que una obra de teatro; es un viaje emocional que explora los límites de la amistad y la condición humana. Ruiz y Alterio dan vida a dos amigas cuyas vidas se entrelazan en un tapiz de risas, lágrimas y reflexiones profundas. La obra es un desafío para ambas actrices, ya que requiere una adaptabilidad y una expresividad que pocas producciones logran demandar.

Ruiz es consciente de que su carrera ha sido un recorrido de altibajos. Desde sus inicios en el teatro alternativo hasta su consolidación en la escena televisiva y cinematográfica, ha enfrentado momentos de duda y de incertidumbre. Sin embargo, nunca ha perdido la fe en su vocación. 'Soy transparente para bien y para mal', afirma con una sinceridad desarmante. 'No tengo doblez negativa. Soy lo que ves'.