En el mundo del lujo y la joyería, pocas marcas han logrado mantener su estatus de excelencia durante tanto tiempo como Cartier. La historia de esta icónica casa de joyas se entrelaza con la de algunas de las mujeres más influyentes del siglo XX, como Wallis Simpson, Jackie Kennedy-Onassis y Elizabeth Taylor. En 'Los Cartier. La historia no contada de la familia tras el imperio de las joyas', Francesca Cartier Brickell, descendiente directa de la familia Cartier, nos lleva en un viaje a través de la historia de la Maison, desde sus humildes comienzos en París hasta su ascenso a la cima del lujo internacional.

La historia de Cartier comienza en 1847, cuando Louis-François Cartier fundó la Maison en París. Sin embargo, fueron sus nietos, Louis, Pierre y Jacques, quienes llevaron la marca a la cima del éxito internacional. Con un lema que resume su ambición - 'Nunca copies, solo crea' -, los hermanos Cartier se establecieron como líderes en la creación de joyas de alta calidad y diseño innovador.

Una de las clientas más famosas de Cartier fue Wallis Simpson, la duquesa de Windsor. En 1936, Cartier creó un anillo de compromiso para ella con una esmeralda de 19,77 quilates, grabada con una frase íntima: 'Ahora somos nuestros 27 36'. El anillo se convirtió en un símbolo de su relación con el duque de Windsor, Eduardo VIII, quien abdicó del trono británico debido a su matrimonio con Simpson.

La actriz Elizabeth Taylor también fue una clienta destacada de Cartier. En 1957, su esposo, Mike Todd, le regaló una parure de rubíes y diamantes de Cartier en la Costa Azul. Sin embargo, su gran capítulo con Cartier llegó en 1969, cuando la Maison vendió el 'Diamante Cartier' - una piedra colosal de 69,42 quilates - a Richard Burton, quien se lo regaló a Taylor. El diamante se convirtió en un símbolo de su amor y se hizo famoso en todo el mundo.