En el mundo de los postres, hay algunos que logran mantenerse en la cima durante mucho tiempo. El tiramisú es uno de ellos. Su popularidad es tal que ha logrado eclipsar a otros dulces como el flan o la torrija. Una de las tiendas que mejor lo hace es Demartini, ubicada en el corazón de Barcelona, en Carders, 44. Esta tienda se dedica exclusivamente a la elaboración de tiramisús para llevar, y su éxito es rotundo.

La cola para conseguir uno de estos deliciosos postres es un espectáculo común en Demartini. La tienda ofrece un producto de alta calidad, con un gramaje perfecto para disfrutar sin excesos. La untuosidad y delicadeza de sus tiramisús son inigualables, con bizcochos empapados y aromáticos que se deshacen en la boca. La textura sensual de la crema de mascarpone es el toque final que hace que este postre sea irresistible.

Lo que hace que Demartini sea especial es el respeto con el que tratan su obra. Los clientes pueden ver al maestro pastelero trabajando detrás del mostrador, armando las raciones con cuidado y dedicación. El resultado es un artefacto equilibrado, sin excesos, elegante y perfecto para degustar por la calle.

Además del tiramisú clásico, Demartini ofrece diferentes sabores para aquellos que buscan algo más. La lista es corta, pero con opciones interesantes como fresa, yuzu, pistacho y avellana. La calidad es la misma que el clásico, pero con un toque de color y creatividad que los hace ideales para Instagram.