Los cines han sido durante mucho tiempo una parte esencial del ocio en el siglo XX, un papel que quizás ya no desempeñan en la actualidad. Para entender mejor esta función social de los cines, ¿quién mejor que un experto en la materia? Me reuní con el productor y director de cine Enrique López Lavigne, nacido en 1967.

Iniciaremos nuestro recorrido por uno de sus cines favoritos: los Cines Cuatro Caminos. Según comenta: *Este era el paraíso de los jóvenes. Eran cines de sesión continua. Entrabas a las cuatro de la tarde y salías a las once de la noche. En esas sesiones, convivían películas de Disney como El agujero negro (1979) con La noche de los sexos abiertos (1983), de Jess Franco. *Uno se preguntaba: ¿cómo es posible este programa?, reflexiona.

De ahí surge el amor de Lavigne por las películas populares, *por ese cine en el que uno puede hablar en voz alta, en el que la gente fumaba, en el que las chicas y los chicos tenían sus primeros rollos, en el que hacías amigos sin saber la película que ibas a ver.... A juicio de Lavigne, *la película no era lo importante, lo importante era el cine mismo. Las tardes del sábado, Enrique permanecía toda la tarde encerrado en el cine Cuatro Caminos. En otras ocasiones, cogía el autobús y se iba a , a cines de otros barrios. Su tarea consistía en delimitar y mapear la ciudad en base a sus cines.