La tarde de Domingo de Ramos en Las Ventas se convirtió en una jornada inolvidable para Cristian Pérez, quien llegó a Madrid con la esperanza de dar un giro a su vida. Sin embargo, su ilusión se tornó en un momento de terror cuando sufrió una aparatosa cogida que lo dejó tendido en el ruedo. El percance ocurrió cuando Cristian Pérez se enfrentaba al último toro de la tarde, un ejemplar que había cobrado fuerza después de un potente inicio. En el primer embroque sobre la mano derecha, el toro lo elevó por los aires con un violento derrote, zarandeándolo como a un muñeco. Los pitones entraron en la chaquetilla de Cristian Pérez en tres ocasiones, dejándolo inerte en el suelo. Ferrera y Fonseca intervinieron rápidamente para liberar al toricantano de las garras del toro, mientras este seguía derrotando en un escenario de confusión y griterío.

La plaza, que ya estaba sumida en un ambiente frío y tenso, se quedó helada al ver al torero inconsciente camino de la enfermería. La expectación se hizo palpable mientras se esperaba el parte facultativo. Previamente, Cristian Pérez había protagonizado una destacada actuación con un manso encastado, logrando series entregadas con la mano izquierda que calaron en los tendidos de sol. A pesar de que la lidia no se adaptó a las condiciones del toro, este mostró su virtud en la humillación, lo que le valió una merecida vuelta al ruedo.

La otra gran actuación de la tarde corrió a cargo del mexicano Isaac Fonseca, quien planteó su faena con inteligencia, dando distancia para aprovechar la inercia del toro. Aunque el resultado final no estuvo a la altura de su planteamiento, su esfuerzo fue reconocido con una ovación. La mole de 611 kilos del toro y la menuda talla de Fonseca condicionaron el resultado, impidiendo la concesión de la oreja.