La llegada del 'caravaning' a España ha generado un mapa de municipios con políticas muy dispares. Por un lado, hay localidades que se esfuerzan por atraer a estos nómadas modernos ofreciéndoles facilidades y servicios; por otro, otras que los reciben con multas desorbitadas y restricciones severas.
En la imagen, un camping en La Franca, en Ribadedeva, Asturias.
La reciente normativa de la DGT, publicada el 14 de marzo, ha acrecentado esta brecha al otorgar a los ayuntamientos la autoridad para regular y sancionar el estacionamiento de caravanas, 'campers' y autocaravanas. En la práctica, cada municipio tiene ahora la potestad de decidir si permite o limita la presencia de estos vehículos.
La Asociación Española de Industrias de Caravanas, Autocaravanas y Afines (ASEICAR) ha elaborado un mapa que revela la existencia de zonas verdes, favorables a los 'caravaners', y zonas negras, restrictivas. A partir de una encuesta realizada a cerca de un millar de autocaravanistas, se ha detectado que las áreas costeras suelen tener más restricciones, mientras que el interior de España se muestra más acogedor.
Entre las zonas más restrictivas se encuentran Cantabria, con municipios como Santander, Oyambre, Noja o San Vicente de la Barquera; Asturias, con localidades como Gijón, Llanes o Ribadesella, que han registrado situaciones de discriminación o sanciones injustificadas. También destacan el litoral de , la , la y la provincia de .





