En el contexto actual de creciente tensión entre Estados Unidos, Israel e Irán, los efectos del aumento en el precio de las materias primas se dejan sentir principalmente en los bolsillos de los ciudadanos. Gran parte del comercio internacional, basado en activos como el petróleo, los fertilizantes y ciertos gases, se canaliza a través del estrecho de Ormuz. Sin embargo, solo alrededor de un 20% de los carburantes puede pasar por este punto estratégico.

A esta situación se suma que el precio del barril de Brent supera los 100 dólares (aproximadamente 86 euros). El pasado viernes, el crudo Brent se situaba en 101,65 dólares (88,19 euros) por barril. Otro factor preocupante es el aumento en el precio de los fertilizantes, como la urea, que ha experimentado un crecimiento del 20%, pasando de 500 a 600 euros por tonelada, según datos de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG). Este incremento supone para los agricultores españoles un coste adicional de alrededor de 890 millones de euros, considerando el alza del gasóleo y este fertilizante.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha realizado un análisis que revela que, en los últimos 30 días, los precios de las frutas han aumentado un 5,78%, seguidas por el sector de la carnicería y charcutería con un 3,14%. Las bebidas y los lácteos también han experimentado subidas del 2,49% y 1,86%, respectivamente. Además, verduras como las cebollas y los pimientos verdes son un 10% más caras, mientras que los tomates y las manzanas han subido un 9%.

El Índice de Precios de Consumo (IPC), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), ha registrado que los huevos han sufrido un incremento del 30,1% en su precio respecto al año pasado.

Ante esta escalada de precios en los supermercados, los consumidores comienzan a buscar nuevas estrategias para ahorrar en la cesta de la compra. Según La Cuponera, una aplicación móvil que permite ahorrar dinero en las compras de supermercado, existe una técnica sencilla que puede revolucionar la forma de hacer la compra y, sobre todo, combatir el desperdicio alimentario.

Un estudio de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) destaca que *alrededor de un tercio de la producción de alimentos destinados al consumo humano se pierde o desperdicia en todo el mundo, lo que equivale aproximadamente a 1.300 millones de toneladas al año. La FAO no es la única entidad preocupada por esta problemática, ya que, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, *en 2024 cada persona tiró 24,38 kilos de alimentos a la basura, siendo los hogares el principal foco del desperdicio alimentario. En total, se desperdiciaron alrededor de 1.125 millones de kilos y litros de alimentos.

Una mujer repasando su lista de la compra en un supermercado, buscando formas de ahorrar en la compra. (Fuente: El Periódico Economía)
Una mujer repasando su lista de la compra en un supermercado, buscando formas de ahorrar en la compra. (Fuente: El Periódico Economía)
Una mujer cuenta las monedas de las que dispone para pagar la compra de alimentos en un supermercado. / FERRAN NADEU / EPC

La solución a ambos problemas pasa por implementar la lista de la compra inversa, un método de planificación que -según la aplicación de ahorros- invierte el proceso tradicional de compra. En lugar de elaborar una lista de la compra pensando en lo que se quiere comprar cada semana, la lista inversa comienza por lo que ya se tiene en casa.

Primero, se debe revisar todo lo almacenado en la despensa, nevera y congelador, anotando todos los productos, especialmente los que llevan más tiempo guardados. Así, con todos los alimentos disponibles, se planifica un menú semanal. Una vez que se tiene la lista de todos los platos de la semana, se crea una nueva lista con los ingredientes que faltan y que se deben comprar. De esta manera, la persona comprará solo lo necesario para completar las recetas, llegando a ahorrar entre un 20% y un 30% del presupuesto de comida.

Un hogar de cuatro miembros gasta, en media, unos 525 euros mensuales para llenar la cesta de la compra. Por lo tanto, podría ahorrar alrededor de 105 euros al mes.

En realidad, este método se asemeja al ‘batch cooking’. Este sistema consiste en dedicar un día de la semana, normalmente domingo, a preparar todas las comidas de una semana entera. Es una técnica muy útil para aquellas personas que pasan todo el día fuera de casa o que no tienen tiempo para dedicarse a cocinar.

Para el ‘batch cooking’ son necesarios los tuppers, para almacenar y transportar los platos con facilidad allí donde convenga. Con más tiempo y planificación, se fomenta también una alimentación sana y no tener que recurrir a la comida rápida.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

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