La tensión en Oriente Medio se dispara mientras Estados Unidos y sus aliados se preparan para lanzar una ofensiva terrestre en Irán. Un avión del Sistema de Alerta y Control Aerotransportado (AWACS) de la Fuerza Aérea de EEUU fue destruido este domingo en un ataque iraní contra la base aérea Príncipe Sultán en Arabia Saudí.

La guerra en Irán ha generado un problema crítico que no existía antes de que comenzara el conflicto: el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, por el que pasa una cuarta parte del petróleo y el gas mundial. Mientras el estrecho permanezca bloqueado, la economía mundial seguirá sufriendo y el presidente Donald Trump tendrá dificultades para declarar victoria de manera creíble. Este es el principal dilema que enfrenta ahora el mandatario estadounidense.

El Pentágono se prepara para "semanas" de operaciones terrestres en Irán, según publica este domingo 'The Washington Post'. Solo falta la aprobación de Trump para que se lleven a cabo. La noticia coincide con la llegada de los primeros destacamentos de tropas a la región. Un grupo naval anfibio transporta a cerca de 5.000 marines, mientras que 2.000 paracaidistas de la 82 División Aerotransportada ya se encuentran en la zona. Otros 10.000 soldados de infantería podrían unirse pronto, acompañados de vehículos mecanizados y elementos logísticos.

Aunque estos números están lejos de los 150.000 soldados que EEUU utilizó en la invasión de Irak, los planes del Pentágono no apuntan a una invasión a gran escala, sino a operaciones terrestres localizadas. Sin embargo, estas operaciones no están exentas de riesgos.