Aitor Esteban Bravo, presidente del Partido Nacionalista Vasco (PNV), está a punto de cumplir un año en el cargo con un objetivo claro: recuperar la "centralidad" y el autogobierno en el País Vasco. Con 64 años a punto de cumplir en junio, Esteban mira hacia los más jóvenes como su principal obsesión. El pasado 26 de marzo de 2025, en su discurso de despedida como parlamentario después de 21 años, se dirigió a ellos directamente. "Los jóvenes son imprescindibles", afirmó ante un abarrotado frontón Atano III el 30 de marzo de 2023, cuando asumió la Presidencia del PNV.
La renovación del partido es una prioridad para Esteban, quien sabe que su partido juega a contrapié en la batalla electoral de 2027 con EH Bildu. Casi la mitad de los votantes nacionalistas superan los 65 años, mientras que la coalición de Arnaldo Otegi sigue siendo un imán para los menores de 30 años. Con la izquierda abertzale como amenaza electoral permanente, Esteban descarta una alianza electoral con EH Bildu.
El PNV ha cumplido con su compromiso de renovar los estatutos y tiene la oportunidad de rejuvenecer las candidaturas en 2027. Esteban ondea la bandera de la "centralidad" en el País Vasco ante EH Bildu. "Hay que ponerse en forma para ganar el próximo tanto", advirtió Esteban en su primera intervención como presidente del PNV. El "tanto" en forma de urnas deberá jugarlo, como muy tarde, en mayo de 2027.
Los 22.000 afiliados del PNV temen que EH Bildu confirme su fallido sorpasso de las autonómicas de 2024. Según el Focus de EiTB con datos de septiembre de 2025, EH Bildu ganaría unas hipotéticas elecciones generales (27,1%) al PNV (24,2%). Sin embargo, el Sociómetro, elaborado en noviembre de 2025 por la Presidencia del Gobierno vasco, indica que el PNV sigue liderando la intención de voto (36,3%) ante Bildu (31,7%) en un escenario de elecciones autonómicas.





