El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha llevado a cabo una serie de cambios en su equipo de gobierno que han generado un vacío en la sucesión. La salida de María Jesús Montero para presentarse como candidata del PSOE a las elecciones andaluzas ha sido el detonante de esta situación.

La remodelación del Ejecutivo ha supuesto la marcha de varias figuras clave que han acompañado a Sánchez desde su llegada al poder en 2018. La primera en dejar su cargo fue Carmen Calvo, en julio de 2021, en plena crisis de gobierno. Posteriormente, se fueron Nadia Calviño y Teresa Ribera, dejando las vicepresidencias del Gobierno sin sus titulares originales.

Con la designación de Carlos Cuerpo como nuevo vicepresidente primero, Sánchez ha roto la tradición de nombrar solo a mujeres para estos cargos. Cuerpo, ministro de Economía, no tiene carné socialista y su perfil técnico se asemeja al de Calviño. Esta decisión se debe a la prioridad de Sánchez por afrontar la crisis económica generada por la guerra.

La salida de Montero, que seguirá siendo la número dos de Sánchez en Ferraz como vicesecretaria general del PSOE, ha dejado un vacío en la sucesión del jefe del Ejecutivo. Montero había sido vista como una posible sucesora natural cuando Sánchez se retiró durante cinco días a reflexionar sobre su continuidad.