La red viaria de la provincia de Girona cuenta con varios radares de velocidad para garantizar la seguridad en las carreteras. El Servicio Catalán de Tráfico (SCT) y el Ministerio de Transportes han puesto en marcha un nuevo sistema de control de velocidad en Catalunya, que incluye 242 puntos de control en toda la región. Entre ellos, se encuentran 41 radares de tramo, además de radares fijos y móviles, e incluso unidades aerotransportadas en helicóptero. La velocidad excesiva es uno de los factores que más contribuyen a la siniestralidad viaria en Catalunya, donde en 2023 fue la causa del 10,6 % de los accidentes con víctimas en vías interurbanas. En carreteras como la C-31, N-2 o C-65, es común encontrar radares móviles que controlan la velocidad de los vehículos. La instalación de estos radares busca reducir la violencia de los impactos y el riesgo de mortalidad o lesiones graves en caso de accidente.

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