El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha enviado una carta a la militancia socialista en la que reitera su postura en contra de la guerra en Oriente Próximo. En el texto, Sánchez destaca que la posición de España ha sido clara desde el primer momento y que el 'no a la guerra' es más que una simple postura política, es una forma de entender y estar en el mundo.

Sánchez se refiere a la movilización ciudadana que tuvo lugar en España hace 23 años contra la guerra de Irak, en la que él mismo participó. Recuerda que entonces se tomó una decisión que dio la espalda a la gente y se plegó ante los intereses de una potencia extranjera. A juicio del jefe del Ejecutivo, de aquella experiencia se extrae una enseñanza: lo que ocurre cuando un Gobierno no es firme en sus convicciones.

Aunque sin citar expresamente a las derechas, Sánchez critica a quienes "dudan cuando hay que ser firmes" y "se esconden en la ambigüedad" en momentos cruciales. "Quienes hablan de paz, pero nunca molestan a quienes hacen la guerra", asevera. El secretario general de los socialistas busca con estas palabras subrayar la importancia de tomar partido en momentos decisivos.

En este contexto, Sánchez destaca que hay momentos en los que uno recuerda por qué está en política y considera que el actual es uno de ellos. "Hoy hay mucha gente que se siente orgullosa de nuestro país", afirma, y añade que ese orgullo también es de la militancia socialista. El presidente del Gobierno perfila su Ejecutivo como "una referencia para muchos progresistas de todo el mundo".