La Sociedad Española de Neurología Pediátrica (SENEP) ha emitido una alerta sobre el creciente número de casos de 'autismo digital' en las consultas de Neuropediatría. Este fenómeno, aunque no es una categoría diagnóstica oficial, describe a niños que presentan síntomas similares al Trastorno del Espectro Autista (TEA) debido al uso excesivo de dispositivos electrónicos a edades tempranas.

La coordinadora del Grupo de Trabajo de Trastornos del Neurodesarrollo de la SENEP, Begoña Huete, explica que el uso desmedido de pantallas interfiere en los procesos cruciales del neurodesarrollo relacionados con la interacción social recíproca. *Los niños que pasan largas horas frente a estímulos digitales pueden mostrar falta de respuesta al nombre, escaso contacto ocular y preferencia por el aislamiento, lo que imita conductas autistas, advierte.

Es fundamental distinguir entre un trastorno del espectro autista de base neurobiológica y el impacto del abuso digital. La neuropediatra Huete recuerda que el cerebro infantil necesita interacción humana, cara a cara, para aprender no solo el lenguaje expresivo sino también la pragmática del lenguaje, la atención conjunta y la regulación emocional.

Cuando estos estímulos naturales son reemplazados por pantallas, se observa un retraso en el desarrollo de las áreas prefrontales que, afortunadamente, puede revertirse retirando las pantallas y mediante programas de estimulación.

La coordinadora del Grupo de Trabajo de Trastornos del Neurodesarrollo subraya que el TEA es una condición del neurodesarrollo de base neurobiológica que se manifiesta a través de dificultades persistentes en la comunicación social y la interacción, así como por patrones de comportamiento, intereses o actividades restrictivas y repetitivas. En , se estima que el autismo afecta a , lo que implica una población de aproximadamente .