La escritora y dramaturga Carla Nyman presenta su segunda novela, 'El valle del silicio', una fábula contemporánea que explora la relación entre la tecnología y la humanidad. La obra sigue a una joven mujer que se encierra en un mundo virtual, donde su cuerpo se desvanece en la pantalla de un chat en Internet. Esta historia refleja la tensión entre deseo, adicción y aislamiento en la era digital.

La génesis de una distopía

La novela arranca con una protagonista aislada, encerrada, que lentamente va desvaneciéndose en la pantalla, hablando con Samuel Pearce, un personaje digital que representa una vía tecno-mística de escapismo. La autora explica que la idea era plantear una nueva forma de encierro, no solo físico, sino mental y tecnológico. La protagonista necesita sustitutos para las figuras que han desaparecido de su vida, como una compañera de trabajo virtual y un perro que habla llamado Averroes.

Personajes simbólicos

Los personajes de la novela representan distintos sentimientos de la contemporaneidad, como el hastío de la narradora, la promesa digital de Samuel Pearce y la aceptación del nuevo orden en Lady Kombucha. La autora señala que la novela es un síntoma de este momento contemporáneo delirante, casi esquizoide, en el que vivimos, con startups y preocupación por la microbiota más que por el deseo. Estos personajes simbólicos emergen de la necesidad de la protagonista de sustituir figuras que no tiene.

La adicción a Internet