La psiquiatra Gemma Parramon acaba de publicar 'Será por las hormonas', un libro que analiza los sesgos de género en medicina y cómo la perspectiva patriarcal ha influido en la percepción de la salud de las mujeres.
La médica, que ejerce en el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona y es vocal de la Sociedad Catalana de Medicina con Perspectiva de Género, relata una anécdota que le marcó durante su residencia: un ginecólogo le dijo que podía determinar si una paciente era histérica solo con verla entrar en la consulta. Esta experiencia la llevó a reflexionar sobre cómo la medicina ha sido históricamente androcéntrica y ha ignorado la perspectiva femenina.
En su libro, Parramon cuestiona si las mujeres están 'locas por naturaleza' o si han sido malinterpretadas y maltratadas por la historia, la ciencia y la cultura. 'Se han ridiculizado cosas que les pasan a las mujeres para invisibilizarlas y hacerlas callar', afirma.
La médica explica que las hormonas no son las responsables de la inestabilidad emocional de las mujeres, sino que es la sociedad la que las oprime. 'No estamos oprimidas porque nuestras hormonas fluctúen, sino por los condicionantes sociales en una sociedad en la que la dominación depende de la clase y el sexo'.
Parramon destaca que las hormonas actúan en un contexto y que no se puede desligar lo que les pasa a las mujeres de su entorno. 'Las mujeres que han sufrido violencias a lo largo de la infancia y la vida adulta van a tener más riesgo de trastorno disfórico premenstrual'.





