En el corazón del barrio de El Raval, el pequeño teatro Heartbreak Hotel se convierte en un escenario de denuncia y reflexión con la obra 'Retorn a Haifa', dirigida por Àlex Rigola. Esta producción se inscribe en la corriente del "teatro de urgencia", un concepto que busca abordar los temas candentes del presente de manera directa y sin rodeos, como hace un siglo se hizo frente al avance del fascismo. En este caso, la urgencia es Palestina, un tema que sigue estando en el ojo del huracán del conflicto y la indiferencia.
La obra está basada en el relato corto 'Retorn a Haifa', escrito por el activista Ghassan Kanafani tres años antes de su asesinato, presuntamente a manos del Mossad. La historia sigue a una pareja que regresa a su ciudad natal veinte años después de la guerra de 1948, en la que perdieron a un hijo. Al volver a su antigua casa, se enfrentan a la cruda realidad de la ocupación sionista y cómo ha cambiado la tierra que una vez conocieron. La adaptación de Rigola se centra en la esencia política de la narración, evitando caer en la sentimentalidad y apostando por un minimalismo que deja espacio para la reflexión.
La puesta en escena es austera y esencialista, con un énfasis en la economía de la emoción. Un gesto, una mirada o un objeto pueden ser suficientes para transmitir la profundidad del conflicto. La iluminación tenue y la interacción directa con el público crean un ambiente de cercanía y tensión. Ariadna Gil destaca en el reparto con una interpretación rotunda y emocional, que pasa por diferentes registros y momentos de gran intensidad.





