La última creación cinematográfica de Zhang Yimou, uno de los directores más destacados de China, ha generado un gran interés en el país asiático. Aunque no ha logrado atraer a masas históricas al cine ni ha cosechado éxitos arrolladores de crítica, la película 'Scare Out' (título en inglés) sí revela mucho sobre la visión que Pekín tiene para el séptimo arte. Esta producción, realizada bajo la guía del Gobierno chino, subraya la preocupación de Pekín por trasladar al gran público cuestiones de seguridad nacional en tiempos de rivalidad militar y tecnológica con Estados Unidos.

La trama de 'Scare Out', también conocida como 'Jingzhe Wusheng' o 'El silencioso despertar de los insectos', se desarrolla en la ultratecnológica megalópolis de Shenzhen, el Silicon Valley chino. La historia sigue a un grupo de agentes de inteligencia de la República Popular que intentan desenmascarar a un topo infiltrado en sus filas que trafica con secretos militares que podrían darle a China ventaja en un futuro conflicto.

La película muestra un espectacular despliegue de avances técnicos para pescar a los malos, y aunque no menciona la nacionalidad de la red de espionaje extranjera que ha logrado corromper a uno de los agentes del gigante asiático, queda claro que son occidentales y hablan en inglés. 'Scare Out' es un ejemplo de las obras de 'melodía principal', superproducciones respaldadas por el Estado, concebidas para fomentar el orgullo nacional, la ideología del Partido Comunista chino y el patriotismo.