La cantante española Rosalía inició anoche sus ocho noches en el Movistar Arena de Madrid con un concierto que demolió el concepto tradicional de un recital de pop. Con una propuesta multidisciplinar que fusionó la danza, la ópera, el flamenco y la música electrónica, Rosalía ofreció una experiencia única y emocionante ante un público de 17.000 personas. La artista, de 33 años, lució un semblante natural y confiado, evidenciando su recuperación tras problemas de salud que la obligaron a suspender un concierto en Milán.
Un Concierto sin Precedentes
La escenificación de Rosalía fue poliédrica y rabiosamente contemporánea, con un enfoque en la teatralidad que recordó a las pinturas de Goya o Degas. La cantante catalana habitó un espacio entre la metálica dinámica de un club de hard-tecno y la elegancia de un espectáculo de danza clásica. Con una indumentaria que acompasó la iconografía de su disco Lux, el público se sumó a la estética con vestimentas en blanco, encajes y túnicas.
La Fusión de Géneros
Rosalía desarrolló cada canción como un mundo aparte, con diseños diferentes de escenografía y coreografía, y un cuadro integrado por 12 bailarines. La noche estuvo llena de momentos destacados, como la interpretación de 'Sexo, violencia y llantas' con una voz exultante, o la versión de 'Can't Take My Eyes Off You' popularizada por Frankie Valli. La artista también rindió homenaje a iconos del arte y la música, como Jimi Hendrix.





