La ciudad de Manresa ha tomado una decisión inesperada respecto al futuro del pabellón deportivo Nou Congost. Después de meses de negociaciones y debates, el Ayuntamiento ha decidido renunciar a la reforma del recinto y apostar por la construcción de un nuevo pabellón municipal. Esta decisión se debe a que el tiempo mínimo necesario para ejecutar las obras en el Nou Congost habría sido de al menos dos años, lo que habría afectado significativamente la actividad normal del club de baloncesto Baxi Manresa.

El debate sobre el futuro del Nou Congost se había polarizado desde el principio entre aquellos que defendían la construcción de un nuevo pabellón y los que apostaban por reformar el recinto actual, que data de 1992. El club y buena parte de la afición se inclinaban por un pabellón nuevo, mientras que el equipo de gobierno municipal siempre se mostró favorable a una ampliación del equipamiento existente.

Uno de los principales factores de discrepancia fue el presupuesto requerido para cada una de las opciones. Los responsables municipales destacaban que su propuesta era la más económica, mientras que los gestores del club argumentaban que no podían aceptar una propuesta que no cumpliera con las condiciones mínimas.

Además, se había considerado el potencial del edificio y su entorno para acoger espectáculos y otros actos de carácter cultural, social y lúdico. Sin embargo, después de múltiples diálogos y negociaciones, se había anunciado un gasto conjunto de entre 18 y 20 millones de euros para la reforma del Nou Congost, una cifra que multiplicaba la cantidad inicial.