En el contexto del conflicto regional en Oriente Próximo, el líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Jameneí, reafirmó la postura de Irán respecto al estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del comercio mundial de crudo. 'Irán mantendrá cerrado el estrecho de Ormuz', declaró en su primer discurso a la nación.
Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, Irán ha atacado al menos 16 embarcaciones en la región, aunque no ha admitido todos los ataques. Además, ha bombardeado diariamente objetivos en Kuwait, Bahréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Omán, países clave en el tránsito y producción de petróleo en el golfo Pérsico.
Estas acciones han surtido efecto: la circulación por el estrecho de Ormuz se ha reducido drásticamente y los precios mundiales del crudo han aumentado significativamente. 'La guerra en Oriente Próximo está creando la disrupción de suministro de petróleo más grande de la historia', afirmó la Agencia Internacional de la Energía (AIE) esta semana.
Sin embargo, no todo el tráfico por Ormuz ha cesado. Irán ha permitido el paso de barcos de países amigos, como la India. Imágenes de satélite recientes muestran que Irán ha mantenido constantes y estables sus exportaciones de petróleo, principalmente hacia China, que se ha convertido en la principal compradora de petróleo persa en los últimos años.







