Las princesas Beatriz y Eugenia de York, hijas del expríncipe Andrés y Sarah Ferguson, no asistirán al tradicional servicio religioso del Domingo de Pascua en la capilla de San Jorge de Windsor. Esta decisión se suma a su creciente distanciamiento de la familia real británica debido a la polémica entorno a sus padres y su relación con Jeffrey Epstein.

Un distanciamiento creciente

La prensa británica informa que las hermanas han decidido hacer planes alternativos para estas fechas, coincidiendo con la investigación sobre su padre por conducta inapropiada en cargo público. El expríncipe Andrés fue detenido recientemente y permanece bajo investigación.

La sombra de Epstein

Las princesas Beatriz y Eugenia han logrado mantener cierta distancia con la vergüenza que rodea a sus padres gracias al apoyo de su tío, el rey Carlos III. Sin embargo, su participación en eventos familiares ha disminuido notablemente. A diferencia de la Navidad pasada, cuando sí asistieron al evento en Sandringham, este año optan por no unirse a la celebración de Pascua.

Planes alternativos

Según fuentes cercanas, las princesas han tomado esta decisión de común acuerdo con el rey Carlos III. Aunque se espera que asistan a futuras celebraciones familiares, su ausencia en eventos como Royal Ascot y ahora el Domingo de Pascua sugiere un cambio en su relación con la familia real.

El impacto en sus roles