El gobierno municipal de València, liderado por María José Catalá, llevará al pleno de marzo una propuesta para cambiar el topónimo de la ciudad a 'Valéncia/Valencia', ignorando el criterio científico de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL). La AVL había emitido un informe desfavorable, recomendando la forma tradicional y única 'València'.
El conflicto por el topónimo
La propuesta del Ayuntamiento incluye presentar alegaciones al informe de la AVL y solicitar mantener la denominación bilingüe. El concejal de Cultura, José Luis Moreno, solicitó incluir este punto en el pleno de manera extraordinaria tras recibir el informe de alegaciones del académico Abelard Saragossà.
La AVL dictamina que la denominación adecuada es 'València' y que el Ayuntamiento no ha aportado argumentos que justifiquen la forma en castellano y la denominación bilingüe.
Implicaciones legales
Si se aprueba el cambio, la Generalitat podría incurrir en prevaricación administrativa, ya que los informes de la AVL son vinculantes. La responsabilidad se traslada al Ejecutivo autonómico, que deberá aprobar el decreto.
El procedimiento para cambiar topónimos establece que deben contar con un informe preceptivo y vinculante de la AVL. En caso de informe desfavorable, se da traslado a la entidad local interesada para que emita alegaciones.
Alegaciones del Ayuntamiento
El académico Abelard Saragossà, autor del informe que pretende aprobar la denominación con acento cerrado, analiza jurídicamente el informe lingüístico. Argumenta que el documento oficial de la AVL difiere de la legalidad establecida por las Corts Valencianes.





