En un giro significativo en la protección de los derechos fundamentales, el Tribunal Constitucional ha emitido tres sentencias en el último mes que refuerzan el derecho de defensa de los presos y detenidos en España. Estas resoluciones, adoptadas por unanimidad, han sido posibles gracias al apoyo de la Fiscalía y han tenido un impacto significativo en la jurisprudencia actual.

La primera de estas sentencias se refiere al caso de Juan José Llanos, un hombre condenado a siete años de prisión por tráfico de drogas. Desde su encarcelación en 2022, Llanos ha mantenido una intensa correspondencia con el tribunal, denunciando irregularidades en su proceso y la vulneración de sus derechos fundamentales. El Constitucional ha dado la razón a Llanos, declarando que su derecho a la libertad personal había sido vulnerado.

La magistrada Concepción Espejel Jorquera, quien presidía la Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional en el momento del juicio de Llanos, ahora forma parte del Tribunal Constitucional. A pesar de su participación previa en el caso, Espejel se abstuvo de votar en la sentencia, que fue aprobada por sus cinco compañeros de sala con el respaldo de la Fiscalía.

Estas sentencias no solo afectan a Llanos, sino que también tienen implicaciones más amplias para la justicia en España. Otro caso amparado por el Constitucional se refiere a un guardia civil encarcelado preventivamente en una operación antidroga bajo secreto de sumario. El tribunal ha establecido que los encarcelados provisionalmente tienen derecho a saber por qué están en prisión, incluso si la investigación está bajo secreto de sumario.