La portavoz del Partido Popular (PP) en el Senado, Alicia García, se refirió a la polémica desatada por el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, quien rectificó su decisión de prohibir el acceso al Santo Sepulcro al patriarca latino Pierbattista Pizzaballa durante el Domingo de Ramos. García evitó sumarse a la indignación internacional contra Netanyahu. El jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, había condenado la actitud de Netanyahu en las redes sociales.
La Posición del PP ante la Crisis
El PP prefirió mantener un perfil bajo en la crisis, coincidiendo con el inicio de las vacaciones escolares de Semana Santa. Fuentes del partido justificaron esta actitud aduciendo que Netanyahu ya había rectificado su decisión. Sin embargo, esta postura no es nueva para el partido, que ha tendido a evitar críticas públicas a dirigentes internacionales, especialmente aquellos ubicados en el espectro conservador.
El Contexto Internacional
La polémica desatada por Netanyahu fue criticada por muchos dirigentes mundiales y representantes diplomáticos, incluyendo la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el embajador de EEUU en Israel, Mike Huckabee. Mientras tanto, el partido Vox se pronunció en las redes sociales, exigiendo explicaciones y correcciones por parte del gobierno israelí.
La Relación con la Iglesia Católica
El PP, con indudable presencia e influencia de la Iglesia Católica en su seno, optó por no pronunciarse públicamente sobre la polémica. Esta decisión contrasta con la postura de otros partidos políticos españoles que sí criticaron la actitud de Netanyahu. El partido argumentó que no quería añadir más tensión a una situación ya complicada.





