El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha elegido a dos ministros con perfiles moderados y europeístas para puestos clave en su gabinete. Carlos Cuerpo, como vicepresidente primero y ministro de Economía, y Arcadi España, como ministro de Hacienda, serán los encargados de abordar los desafíos económicos y políticos que enfrenta el país. Ambos son considerados 'polis buenos', es decir, políticos serios y competentes, sin dobleces ni imposturas.
Estas descripciones son el resultado de numerosas conversaciones con personas que los conocen bien. Arcadi España, un valenciano con una larga trayectoria en el PSPV, es visto como un moderado, intelectual y universitario. Su carrera política se ha desarrollado siempre al lado del anterior jefe de gobierno de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig.
Por su parte, Carlos Cuerpo cuenta con una intensa carrera académica, profesional y técnica en organismos europeos y españoles. Su ascenso no ha generado críticas internas en el Consejo de Ministros ni en las principales federaciones del PSOE. Sin embargo, hay cierto descontento en algunas federaciones por la pérdida de una mujer en un puesto de relevancia, como el de la ex vicepresidenta primera, María Jesús Montero, que ahora es candidata en Andalucía para las elecciones del 17 de mayo.
Sánchez ha optado por dos socialdemócratas clásicos, según los interlocutores consultados. Su capacidad para dialogar y buscar acuerdos, más que su estilo moderado, ha sido clave en su nombramiento. Conocimientos y condiciones para intentar acuerdos que ahora parecen imposibles, como la aprobación de unos presupuestos y un nuevo modelo de financiación autonómica, son las cualidades que destacan de ambos ministros.





