La gestión de proyectos de energías renovables en Aragón durante su auge continúa generando interrogantes. Un documento incorporado a la investigación del caso Forestalia revela que el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga), dirigido por Jesús Lobera, decidió en 2022 retirar al menos 46 expedientes que estaban siendo gestionados por la empresa pública Sarga para asignarlos a dos consultoras privadas. La independencia técnica de estas consultoras ha sido cuestionada por la Guardia Civil en sus informes.

Del total de proyectos reubicados, 18 fueron asignados a Natural Resources Research and Development, vinculada a un miembro del PSOE, el ingeniero de mina Alfonso Martínez, cuyo nombre aparece en los audios del caso Koldo sin consecuencias judiciales. El resto se asignaron a Vea Qualitas, cuyos responsables reconocieron en sede parlamentaria haber trabajado previamente para Forestalia, aunque negando haber incurrido en incompatibilidades o haber actuado como “juez y parte”.

Este cambio de criterio alteró el reparto de estos expedientes ambientales, que estaban vinculados en su totalidad a la empresa fundada y liderada por Fernando Samper. En el documento, al que ha tenido acceso este diario, 45 proyectos se atribuyen a Forestalia como promotor y uno () a la energética navarra , aunque en realidad también estaba en manos de la compañía aragonesa en aquel momento.