En un giro inesperado en el caso del naufragio del Villa de Pitanxo, la Audiencia Nacional ha decidido no agravar los delitos imputados a los responsables del buque, pese a las peticiones de las familias de las víctimas. El juez instructor, Ismael Moreno, había determinado que el patrón del buque, Juan Enrique Padín, y dos directivos de la armadora Pesquerías Nores Marín, José Antonio Nores Rodríguez y José Antonio Nores Ortega, serían juzgados por 21 delitos de homicidio por imprudencia grave y un delito contra los derechos de los trabajadores.

La decisión del juez Moreno se tomó después de una exhaustiva investigación sobre los trágicos hechos ocurridos el 15 de febrero de 2022, cuando el Villa de Pitanxo naufragó en aguas de Terranova, frente a las costas de Canadá. Las familias de las víctimas, sin embargo, presentaron recursos de apelación en los que solicitaban que se agravaran las imputaciones, incluyendo el delito de homicidio con dolo eventual.

Las apelaciones, presentadas por las procuradoras que representan a dos de las familias afectadas, argumentaban que la instrucción del caso evidenciaba posibles delitos que podrían estar castigados con penas superiores a las previstas en el procedimiento abreviado. Entre los hechos citados se encontraban las modificaciones ilegales del buque, que afectaron a su estabilidad y seguridad estructural; la inutilización de los medios de salvamento a bordo; y la falsificación sistemática de la documentación de seguridad.