El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, está convencido de que los valores sociales de la izquierda tienen un mayor impacto en todo el planeta, pero que están siendo eclipsados por la creciente movilización global de la extrema derecha. Con el objetivo de contrarrestar este avance, Sánchez organizará la Movilización Progresista Mundial en Barcelona los días 17 y 18 de abril, un evento que reunirá a las principales organizaciones progresistas del mundo.
La cumbre tiene como objetivo transmitir un mensaje de unidad de las fuerzas progresistas a nivel global. La Internacional Socialista, la Alianza Progresista y el Partido de los Socialistas Europeos se unirán en la capital catalana un mes antes de las elecciones andaluzas. A pesar de sus diferencias, estas organizaciones han decidido dejarlas de lado para construir una cooperación duradera entre las fuerzas socialdemócratas, socialistas y laboristas de todo el mundo.
Entre los ponentes se encuentran Lula da Silva, presidente de Brasil; Gustavo Petro, presidente de Colombia; Yamandú Orsi, presidente de Uruguay; António Costa, presidente del Consejo Europeo; y Teresa Ribera, vicepresidenta de la Comisión Europea. Sánchez y Lula también se reunirán en un encuentro bilateral para discutir la crisis global provocada por el conflicto en Oriente Próximo.





