El pasado 16 de marzo, el rey de España pronunció un discurso en el Museo Arqueológico Nacional sobre la conquista de México, donde reconoció 'muchos abusos' durante la Conquista y el periodo colonial. Estas palabras han generado un debate sobre la responsabilidad histórica y la necesidad de reflexionar sobre los errores del pasado.
La vergüenza como sentimiento colectivo
La vergüenza es un sentimiento que puede unir a las personas y llevarlas a reflexionar sobre sus acciones. El historiador Carlo Ginzburg escribió que 'el país al que se pertenece es el país del que uno se avergüenza'. En España, muchos se avergüenzan de la guerra civil y sus consecuencias. En México, el recuerdo de la matanza de la Plaza de las Tres Culturas sigue vivo.
La matanza del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco, Ciudad de México, fue un evento que conmocionó a la opinión pública. El escritor mexicano Octavio Paz, entonces embajador en la India, renunció a su cargo y escribió un poema, 'La limpidez', donde expresó su vergüenza y frustración. En él, se inspiró en una carta de Karl Marx de 1843, donde el filósofo alemán escribió que 'la vergüenza es ya en sí una revolución'.
La vergüenza como llamada a la acción
La vergüenza no debe ser un sentimiento estéril, sino que debe llevar a la acción. Marx sostenía que la vergüenza puede ser un motor de cambio, pero también advirtió que si no se canaliza adecuadamente, puede quedar en un sentimiento vacío. Octavio Paz, por su parte, se preguntaba si la vergüenza podía ser suficiente para impulsar un cambio.





