El gobernador de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, ha reiterado que la política monetaria del país debe estar libre de influencias políticas. En una conferencia en Harvard, Powell enfatizó que la Fed debe ser 'totalmente independiente políticamente' y no reaccionar ante cuestiones políticas. Esto se produce después de años de críticas y ataques de Donald Trump, quien lo nominó para el cargo en 2017.
La relación entre Powell y Trump se deteriora
La relación entre Powell y Trump se ha vuelto cada vez más tensa. En 2019, Trump calificó a Powell como 'el enemigo', comparándolo con el presidente de China, Xi Jinping. Powell ha mantenido su enfoque en los indicadores económicos para tomar decisiones sobre política monetaria, lo que ha generado críticas de Trump. La ambición de Trump por que la Fed bajase los tipos de interés ha sido explicitada en numerosas ocasiones.
La independencia de la Fed en cuestión
Powell ha sostenido que la supervisión de la Fed recae en el Congreso, no en la Administración. Ha añadido que 'hay un amplio consenso en que, en materia de política monetaria, la Reserva Federal debe ser totalmente independiente políticamente y no reaccionar ante cuestiones políticas'. Esto se produce después de que Trump insinuara que Powell tenía 'verdaderos problemas mentales'.
La investigación contra Powell
A principios de año, un grupo de fiscales estadounidenses incoó una investigación contra Powell por su testimonio ante la Comisión Bancaria del Senado. Powell afirmó que la amenaza de cargos penales era un 'pretexto' dirigido a socavar la independencia de la Fed. Un juez estadounidense desestimó los cargos iniciados contra Powell, afirmando que 'una gran cantidad de pruebas sugieren que el Gobierno presentó estas citaciones para presionar a Powell a que votara a favor de una bajada de los tipos de interés o a que dimitiera'.





